¿Qué hacer en Mahon, Menorca?

Mahón es la capital de Menorca, y su núcleo más destacado. En uno de los extremos de esta se encuentra “Mo”, así llamada por los locales. Esta pequeña ciudad está ubicada junto al segundo puerto natural más grande del mundo, el cual rebosa historia y encanto. Las diferentes civilizaciones que han pasado a lo largo de los siglos por esta población han dejado un extenso legado cultural que se proyecta en sus edificios y calles, así como en sus restos arqueológicos y arquitectónicos. Veamos, pues, qué cosas se pueden hacer en una de las islas más hermosas del Mediterráneo.

Visita al Mercat des Claustre

Si te interesa la gastronomía, esta es uno de los grandes atractivos de la isla. La mejor opción para disfrutarla y probar todo tipo de productos locales es visitar este mercado. Aquí se encuentran diversos tipos de tiendas con sus productos específicos, como el buen queso de Mahón, pero también tiendas de artesanía. Encontrarás también en su interior el Claustro del Carmen, que forma parte del conjunto de la Iglesia del Carmen. Además, es un plan estupendo para las noches de verano, ya que se organizan conciertos de música en directo.

Plaza de España y el Mercado de Pescados

En la línea de disfrute gastronómico, otra visita imprescindible es esta. Aquí se encuentran puestos donde comprar pescado fresco y algunos bares donde tomar algo durante el día. En verano extiende el movimiento a la noche, y en invierno es el punto de encuentro para los locales que quieren tomar el aperitivo durante el fin de semana.

Iglesia Santa María y plaza del Ayuntamiento

Otro de los atractivos de Mahón es la Iglesia de Santa María, una de las más grandes de la isla. Se puede visitar su interior de inspiración neoclásica. Al lado de esta se encuentra la plaza del Ayuntamiento, que en verano está llena de bares y terrazas donde cenar o tomar algo disfrutando del agradable ambiente de la noche mediterránea.

Visita al Puerto de Mahón y excursión en barco

Como hemos visto, el puerto de Mahón es el segundo puerto natural más grande del mediterráneo, al formar una brecha de más de seis kilómetros que se adentra en la tierra y permite el paso de barcos de forma segura. Esto le ha permitido, a lo largo de la historia, ser una parada clave en rutas comerciales. Es ideal para pasear, o incluso hacer una visita completa mientras corres. A lo largo del camino aparecen muchas paradas interesantes como bares, restaurantes, tiendas de ropa o heladerías. También se recomienda visitar la famosa isla de Lazareto y la fortaleza militar de Sa Mola, que se encuentra también en el puerto. Ambas son testigos directos de parte de la historia de la ciudad y la isla, aunque aquí se tiene que llegar en barco.

Esto nos lleva a la segunda actividad imprescindible para acabar de descubrir toda la belleza de la isla. El paseo en barco ofrece una actividad segura, divertida e interesante que desvela los secretos de este lugar mágico. Sus cuevas, playas vírgenes y otros lugares increíbles.